domingo, 26 de marzo de 2017

Mensaje: DÍA MUNDIAL DEL TEATRO 2017

El Instituto Internacional del Teatro (International Theatre Institute ITI) da a conocer el Mensaje del Día Mundial del Teatro correspondiente a 2017, cuya autora es la actriz francesa Isabelle Huppert.
Bueno, aquí estamos otra vez. Reunidos de nuevo en primavera, 55 años después de nuestra reunión fundacional, para celebrar el #Día Mundial del Teatro. Un solo día, 24 horas, que comienzan de la mano del teatro NO y del Bunraku que pasan por la Ópera de Pekín y el Kathakali, brillando entre Grecia y Escandinavia, de Esquilo a Ibsen, de Sófocles a Strinberg, entre Inglaterra e Italia, de Sara Kane a Pirandello, y también Francia entre otros, donde nos encontramos, y donde París es la ciudad del mundo que atrae a más grupos de teatro internacional. En esas 24 horas podemos ir de Francia a Rusia, de Racine y Molière a Chejov, e incluso atravesar el Atlántico para acabar en un Campamento californiano, tentando a jóvenes a reinventar, quizás, el teatro.
De hecho, el teatro renace cada día de sus cenizas. No es sino una convención que hay que abolir incansablemente. Así es como sigue vivo. El teatro tiene una vida abundante que desafía el espacio y el tiempo, y las obras más contemporáneas se nutren de los siglos pasados, los repertorios más clásicos se hacen modernos cada vez que son subidos de nuevo a escena.
El Día Mundial del Teatro no es pues, obviamente, un día cualquiera de nuestras vidas que deba ser tomado de forma banal. Hace revivir un inmenso espacio-tiempo y, para evocarlo, querría citar a un dramaturgo francés tan genial como discreto, Jean Tardieu: Hablando del espacio, se pregunta 'cuál es el camino más largo para ir de un punto a otro.' Sobre el tiempo, sugiere 'medir, en décimas de segundo, el tiempo que se tarda en pronunciar la palabra 'eternidad''. Sobre el espacio-tiempo, también dice: 'Antes de dormir, fija tu mente en dos puntos del espacio, y calcula cuánto tiempo se tarda, en un sueño, en ir de uno a otro'.
Es la frase 'en un sueño' la que siempre me da vueltas en la cabeza. Pareciera que Jean Tardieu y Bob Wilson se hubieran encontrado.
También podemos resumir nuestro Día Mundial del Teatro, citando las palabras de Samuel Beckett que hace decir a Winnie en su estilo expeditivo: '¡Oh, qué hermoso día habrá sido!'
Al pensar en este Mensaje que tengo el honor de que me hayan pedido que escriba, he recordado todos los sueños de estas escenas. Por eso puedo decir que no he venido a esta sala de la UNESCO yo sola. Todos los personajes que he interpretado en escena me acompañan. Personajes que parecieron irse cuando caía el telón, pero que han cavado una vida subterránea en mí, dispuestos a ayudar o destruir los personajes que les sucedieron. Fedra, Araminte, Orlando, Hedda Gabbler, Medea, Merteuil, Blanche Dubois... Me acompañan también todos los personajes que he adorado y aplaudido como espectadora. Y por eso es por lo que pertenezco al mundo. Soy griega, africana, siria, veneciana, rusa, brasileña, persa, romana, japonesa, marsellesa, neoyorkina, filipina, argentina, noruega, coreana, alemana, austriaca, inglesa, realmente del mundo entero. Esa es la auténtica globalización.
En 1964, con ocasión de este #Día Mundial del Teatro, Laurence Olivier anunció que, tras más de un siglo de lucha, por fin se acababa de crear en Inglaterra un teatro nacional que él quiso transformar inmediatamente en un teatro internacional, al menos por su repertorio. El tenía muy claro que Shakespeare pertenecía al mundo.
Me ha encantado saber que el primer Mensaje de estos Días Mundiales del Teatro, en 1962, se le confió a Jean Cocteau, por ser autor del libro 'La vuelta al mundo en 80 días otra vez'. Yo he dado la vuelta al mundo de forma diferente. La he dado en 80 espectáculos u 80 películas. Incluyo aquí películas en las que no distingo entre hacer teatro o cine, que sorprende cada vez que lo digo pero es cierto, es como es. Ninguna diferencia.
Al hablar aquí no soy yo. No soy una actriz. Soy solo uno de esos incontables personajes gracias a los cuales el teatro sigue existiendo. Es un poco nuestro deber. Y nuestra necesidad. Cómo expresarlo... Nosotros no hacemos que el teatro exista. Es gracias al teatro que nosotros existimos.
El teatro es muy fuerte, resiste, sobrevive a todo, a las guerras, a las censuras, a la falta de dinero. Es suficiente con decir 'la escena es un escenario vacío de un tiempo indeterminado' y hacer entrar a un actor. O una actriz. ¿Qué va a hacer? ¿Qué va a decir? ¿Van a hablar? El público espera, se va a saber, ese público sin el que no existe el teatro, no lo olvidemos nunca. Una sola persona de público, es público. ¡Esperemos que no haya muchas sillas vacías! Salvo en la obra de Ionesco. Al final la Vieja dice: 'Sí, sí, muramos en plena gloria... Muramos para entrar en la leyenda... Al menos tendremos nuestra calle.'
El Día Mundial del Teatro existe desde hace ahora 55 años. En 55 años soy la octava mujer a la que se le pide pronunciar un mensaje, bueno, no sé si la palabra 'mensaje' es la adecuada. Mis predecesores (¡se impone el masculino!) hablaron del teatro de la imaginación, de libertad, del origen, evocaron la multiculturalidad, la belleza, las preguntas sin respuestas... En 2013, hace tan solo 4 años, Darío Fo dijo: 'la única solución a la crisis, reside en la esperanza de una gran caza de brujas contra nosotros, especialmente contra los jóvenes que quieren aprender el arte del teatro: así surgirá una nueva diáspora de comediantes, que hará surgir de estas limitaciones unos beneficios inimaginables para una nueva representación.' Beneficios inimaginables es una fórmula digna de aparecer en un programa político, ¿no? Como estoy en París poco antes de unas elecciones presidenciales, sugeriría a aquellos que pretenden gobernarnos, que estén atentos a los beneficios inimaginables aportados por el teatro. Y por supuesto, ¡nada de caza de brujas!
El teatro para mí es el otro, el diálogo, la ausencia de odio. La amistad entre los pueblos. No sé ahora mismo qué significa exactamente, pero creo en la comunidad, en la amistad de los espectadores y los actores, en la unión de todos a los que reúne el teatro, los que lo escriben, los que lo traducen, los que lo explican, los que lo visten, los que lo decoran, los que lo interpretan, incluso, los que van. El teatro nos protege, nos acoge... Creo de veras que nos ama... tanto como le amamos.
Recuerdo a un viejo director de la vieja escuela, que antes de que se levantara el telón, entre bambalinas, decía cada noche con voz firme: '¡Paso al teatro!'
Estas serán mis últimas palabras. Gracias.
Traducción: Fernando Bercebal

sábado, 25 de marzo de 2017

Crítica: ¡COMPRE, CASERA, COMPRE!

La vida después de la escuela

La mayoría de las veces que voy a ver la muestra final de un taller, empiezo a pensar con cuidado respecto a lo que veré. Vienen a mí las ideas que me dicen que “es una muestra”, “no es un montaje de verdad”, y todo para justificar de antemano el producto que veré, el mismo que, estoy seguro, tendrá fallas originadas (y permitidas), justamente por ser una muestra final. No sé cuán válido sea este pensamiento, ya que si alguien se atreve a mostrar al público (y más aún, si vas a cobrar por ello), debe de ser porque estás seguro que mostrarás un buen producto y no porque sabes que contarás con la indulgencia del “respetable”, pero el hecho es que el pensamiento existe.

Eso fue lo que me pasó cuando fui a ver la obra “¡Compre, casera, compre!”, montaje final de la Promoción XI del Centro de Formación Teatral Aranwa, y que si bien contaba con el gran aval de haber sido escrita por Mateo Chiarella y dirigida por Jorge Chiarella, aún seguía siendo la muestra de un grupo de jóvenes entusiastas que sueñan con actuar profesionalmente.

Sin embargo, esta vez no hubo ni comprensión ni indulgencia, porque lo que vi estaba en un nivel bastante más alto que algunos montajes profesionales que me han tocado ver. Y es que ¡Compre, casera, compre! no sólo resultó siendo una obra fresca y divertida, hecha para que sus cinco actores tengan la oportunidad de demostrar sus dotes artísticas, sino que también es una obra que critica a la sociedad consumista en la que vivimos, y que nos mostró a través de su ficción el dolor del feminicidio, la ignorancia y la soledad.

Para esto, la obra nos cuenta lo que ocurre cuando, un día y sin previo aviso, a un caserío del norte del país llamado Santo Potón, llega un vendedor inescrupuloso, quién se aprovecha de los pobladores y les hace endeudarse hasta perder todo lo que tienen, siendo esta situación la detonante para que otras desgracias empiecen a ocurrir.

Dicho esto, me voy a enfocar en los puntos más positivos de esta obra: Primero, ha sido trabajada como una real obra de teatro y no como una muestra y el lenguaje usado para comunicar su mensaje (texto, canto y baile) ha sido muy efectivo, dando como resultado una obra coherente y muy bien hecha. Segundo, las actuaciones han sido buenas y nos han mostrado la versatilidad de los participantes. Tercero, hemos conocido personajes realmente queribles (el inocente y enamorado Gabriel es el mejor ejemplo). Cuarto, dramatúrgicamente es una obra que no se quedó en la forma, sino que realmente tenía algo importante que decir, criticando a la sociedad en diferentes temas.

Es cierto que hay puntos que arreglar, especialmente en el primer acto, pero realmente disfruté mucho de esta obra y me emociona pensar en lo que estos actores harán en el futuro. Espero que venga la reposición.

Daniel Fernández
25 de marzo de 2017

jueves, 23 de marzo de 2017

Crítica: FINANCIAMIENTO DESAPROBADO

Visibilizando la falta de comunicación

La memoria, las maneras de pensar y de comportarse son las principales afectadas por la enfermedad cerebral llamada Alzheimer, la forma más común de la demencia. Pero ni el autor Tirso Causillas ni la directora Nani Pease parecen centrarse exclusivamente, dentro del montaje de Financiamiento desaprobado en el MALI, en el personaje afectado por dicho mal dentro de la obra en cuestión, sino en las relaciones que se generan entre este puñado de personajes incapaces de comunicarse entre ellos mismos, enfermos o no: la esposa alcohólica (Lilian Nieto), la tía histérica (Sylvia Majo), el amigo despreocupado (Sammy Zamalloa), el policía fanfarrón (Emmanuel Caffo) y el hijo confundido llamado Julián (el mismo Causillas),que poco a poco se derrumba frente al deterioro mental de su padre (Carlos Victoria), obsesionado por conseguir el ahora imposible financiamiento para un proyecto que beneficiará a todos, y del cual Julián es responsable sin pretenderlo.

Ganadora del Festival Sala de Parto 2014, Financiamiento desaprobado parte de una premisa interesante: asistimos a una puesta en escena en desorden temporal, que es presentada en primera persona por Julián, personaje que afirma dedicarse al teatro. Y todo el montaje en sí se parece demasiado al protagonista teatrero, una vez que lo vamos conociendo, a él y a su padre sin memoria ni brújula que lo guíe en el día a día, dentro de aquella habitación en completo caos con botellas de plástico llenas de la orina del enfermo. La pérdida del padre y su posterior búsqueda hacen estallar todo el drama, que se estanca de manera ingeniosa en el día 40. Pease condensa hábilmente todos los espacios (la casa, el parque, la comisaría, el acantilado y demás) en un mismo escenario, acaso de manera atiborrada pero en total coherencia con el estilo de Julián, muy posible "director" de lo que vemos. Inclusive el uso de los celulares queda desechado en los primeros minutos de cada escena, cuando los personajes los guardan para simplemente seguir el diálogo cara a cara, así se encuentren a kilómetros de distancia, como la madre refugiada en España. Violentos y atropellados diálogos (como en la vida misma), que delatan la completa falta de comunicación entre los personajes, enfermos no de Alzheimer, pero sí de mucho egoísmo.

El texto de Causillas consigue además, personajes muy bien esbozados que se dirigen al público cada uno en su momento, en monólogos muy bien trabajados por el elenco. Las experimentadas Nieto y Majo lucen sólidas y precisas, mientras que Zamalloa y Caffo aportan los bienvenidos toques de humor que un texto tan dramático reclama. Causillas (como lo hizo también en Como castigo por mis pecados, de su propia autoría) compone a un Julián lleno de temores y frustraciones, pero profundamente humano. Mención aparte para la sobresaliente actuación de Victoria, quien consigue un antológico personaje, retratando fidedignamente al disparador del impacto que causa el Alzheimer en familias disfuncionales que no están preparadas para enfrentarlo. Financiamiento desaprobado, producido por Otro/Colectivo Teatro, no solo sí aprueba sobradamente como espectáculo teatral, sino que viene acompañado por un valioso proyecto de investigación e intervención, a cargo de la directora Pease, para buscar la pertinente reflexión sobre este tema tan necesario de visibilizar.

Sergio Velarde
23 de marzo de 2017

miércoles, 22 de marzo de 2017

Estreno: LA LEYENDA DEL PÁJARO FLAUTA

Escrita por Sara Joffré y dirigida por Sofía Rebata

Una fábula encantadora y didáctica, una fusión de teatro y títeres en luz negra, con canciones, coreografías y música en vivo.

Desde el viernes 01 de abril en el Museo de Arte de Lima.

Una reflexión sobre qué es la felicidad y qué nos mueve a buscarla… o a construirla nos trae la obra “La leyenda del pájaro flauta”, una fusión de títeres en luz negra y teatro, escrita por Sara Joffré y dirigida por Sofía Rebata, y que se presenta desde el viernes 01 de abril en el Museo de Arte de Lima.

Dos niños de la selva viajan a través del río buscando al mítico "pájaro flauta", cuyo canto produce felicidad en quien lo escucha y baila. Es una fábula encantadora y didáctica con escenas musicales, canciones y coreografías, realizada con la técnica del teatro negro y música en vivo.

El elenco está compuesto por Ana Estefany Estrada y Rodrigo Rodríguez. La música en vivo es de Feffo Neyra y Jhosep Palomino, y el manejo de títeres de Cristina Renteros.

“La leyenda del pájaro flauta” va del 1 de abril al 7 de mayo del 2017, los sábados y domingos a las 4 de la tarde en el Auditorio AFP Integra del Museo de Arte de Lima (MALI), ubicado en Paseo Colón 125 - Parque de la Exposición.

Las entradas están a la venta en Atrápalo y Tu Entrada y en la boletería del MALI a 20 soles (General), 10 soles (Estudiantes / jubilados / miembros del Programa Amigos del MALI (PAM) / niños hasta los 12 años).

La directora Sofía Rebata nos cuenta: “Es una obra para niños y niñas, cuya sencillez y contundencia en el mensaje me encandiló de inmediato. Sara, en esta obra, propone un mito sobre la búsqueda de la felicidad, que moviliza a los dos inocentes niños, protagonistas de la historia, a iniciar su aventura”. 

Temporada: EN VEZ DE GODOT

EL MISTERIOSO CASO DE “GODOT” LLEGA A MICROTEATRO

Gigi y Dodo despiertan confundidos en un extraño lugar, donde se sienten observados. No saben qué hacen ahí. Junto a ellos hay un árbol seco y una cuerda para colgarse. Solo saben que un tal “Godot” llegará pronto para darles las respuestas y acabar con su angustiante espera por saber la verdad.

Si quieren saber qué descubrirán estos personajes, no se pierdan esta misteriosa y disparatada obra escrita por Carlos Mugica y dirigida por Carlos Delgado Morris. EN VEZ DE GODOT es la décimo primera puesta en escena de Neópolis producciones en Microteatro Lima, y cuenta con las actuaciones de Rocío Olivera, Luis Cárdenas- Natteri y Enrique Nieto. 

GÉNERO:
Tragicomedia absurda.

FECHAS:
Hasta el 16 de abril del 2017.

FUNCIONES:
JUEVES, VIERNES Y SÁBADOS: 20:00, 20:25, 20:50, 21:15, 21:40.
DOMINGOS: 19:00, 19:25, 19:50, 20:15, 20:40, 21:05.

LUGAR:
Jr. Batallón Ayacucho 271, Barranco. (Al costado del Puente de los suspiros). Sala 1.

ENTRADAS:
Adultos S/. 16. Estudiantes S/.13. Venta en la misma boletería o por Atrápalo.pe.

Para mayor información revisar los siguientes enlaces:

martes, 21 de marzo de 2017

Taller: ACTUAR UN SHAKESPEARE

CON LAURA SILVA

Laura logra en sus talleres que le pierdas el miedo, el respeto y la solemnidad a Shakespeare. Tiene un talento especial para saber qué necesita cada actor o actriz para jugar y disfrutar de actuar un Shakespeare. 

Taller 1: "Actuar un Shakespeare" Principiantes. (24, 25 y 26 de abril)
Es un taller exclusivo para NO actores. Una primera aproximación al trabajo del actor de la mano de Laura y con textos de Willy.
Lunes 24 de abril: de 6pm a 10pm
Martes 25 de abril: de 6pm a 10pm
Miércoles 26 de abril: de 6pm a 10pm
*12 horas efectivas de trabajo

Taller 2: "Actuar un Shakespeare" Intermedios. (21, 22 y 23 de abril)
Dirigido a actores y actrices con formación actoral y que están empezando su carrera profesional. Pueden o no haber llevado antes un taller con Laura, pero sí es indispensable tener algún tipo de formación. 
Viernes 21 de abril: de 2pm a 6pm
Sábado 22 de abril: de 10am a 6pm
Domingo 23 de abril: de 10am a 6pm
*18 horas efectivas de trabajo.

Taller 3: "Actuar una comedia de Shakespeare" Avanzados. (27, 28, 29 y 30 de abril)
Dirigido a actores y actrices con experiencia, idealmente que hayan llevado antes algún taller con Laura. Vamos a trabajar escenas de comedias de Shakespeare.
Jueves 27 de abril: de 10am a 2pm
Viernes 28 de abril: de 10am a 6pm
Sábado 29 de abril: de 10am a 6pm
Domingo 30 de abril: de 10am a 2pm
*Son 22 horas efectivas de trabajo. El último día será una clase abierta a la que los participantes pueden traer invitados.

Vamos a jugar, poner el cuerpo, conocer a Willy...y faltarle un poco el respeto.
¡Te esperamos!

lunes, 20 de marzo de 2017

Estreno: EL MONSTRUO DE ARMENDÁRIZ

Corta temporada del 23 al 27 de marzo

La Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú y el Lugar de la Memoria del Ministerio de Cultura presentan la obra El monstruo de Armendáriz, en una corta temporada del 23 al 27 de marzo a las 8:00 p.m. (domingo 26 en doble función a las 5 p.m. y 8 p.m.) en el Auditorio LUM (Bajada San Martín 151, Miraflores). Las entradas están a la venta en Teleticket de Wong y Metro.

Lima, 1954. El cadáver de un niño de 3 años es hallado en la quebrada de Armendáriz. Un hombre de raza negra es acusado y se exige pena de muerte, para saciar la paranoia que la prensa difunde bajo el estigma de “El monstruo de Armendáriz”. La única prueba de su supuesta culpabilidad: una moneda de 20 centavos.

La obra dirigida por Malcolm Malca, escrita por Sebastián Eddowes y Malcolm Malca, con la colaboración de Alfredo Bullard, es una ficción inspirada en el caso real de Jorge Villanueva, acusado (sin pruebas) en el año 1954 del asesinato y violación del niño Julio Hidalgo Zavala. Los fondos recaudados serán utilizados para costear la participación de alumnos de Derecho en el MOOT Madrid 2017 (IX competición internacional de arbitraje). Esta es la cuarta producción teatral que la Facultad de Derecho de la PUCP lleva adelante con este propósito, desde el año 2013.

Elenco:
Enrique Ghersi, Manuel Monteagudo, Christian Ojeda, Jean Pierre Baca, Roberto Pérez-Prieto, Rosa Cairampoma, Luis M. Dasso, Juan Diego Elías y Javier Ruíz.

Ficha Técnica:
Dramaturgia: Sebastián Eddowes y Malcolm Malca, con colaboración de Alfredo Bullard
Dirección: Malcolm Malca
Asistencia de dirección: Rodrigo Chávez
Producción general: Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú y Ministerio de Cultura
Producción Ejecutiva: Bonnie Luyo
Diseño de escenografía: Eduardo Camino
Fotografía: Daniela Talavera
Diseño Gráfico: Jaqueline Prado
Diseño de luces: Luis Tuesta
Musicalización: Alejandro Rivas
Diseño de vestuario: Walter Vásquez

Crítica: A PUERTA CERRADA

Resultados entreabiertos

No, señor(a). Usted no se equivoca. La foto es de la nueva versión del clásico de Sartre, A puerta cerrada (Huis clos, 1944), que viene presentándose en el Teatro Racional de Barranco.

Texto de importancia capital, A puerta cerrada constituye acaso el pico más alto de la genialidad del autor existencialista francés, quien se dio el lujo de rechazar, por sus profundas convicciones, el Premio Nobel de Literatura en 1964. Las complejas ideas de Jean-Paul Sartre, en plena Segunda Guerra Mundial, podrían considerarse como esenciales preocupaciones existencialistas plasmadas en su obra, como por ejemplo, que son nuestros actos y no nuestros pensamientos los que determinan nuestra esencia; o de que es la mirada de los otros la que finalmente nos puede salvar o condenar, y contra ella no valen las justificaciones con las que intentamos engañarnos a nosotros mismos: un concepto que se revela maravillosamente en aquella frase para el recuerdo: "L'enfer, c'est les Autres" o “El infierno son los otros".

Sartre nos presenta en A puerta cerrada su propia versión del infierno: uno particularmente burocratizado, lleno de pasadizos y habitaciones. Hasta allí llegan Garcin, Inés y Estelle, quienes son conducidos por un misterioso mozo a un salón estilo Segundo Imperio, que cuenta con tres muebles, una estatua de bronce sobre una chimenea y un cortapapeles. Sin poder salir, el trío no hace otra cosa que hablar unos con otros, mientras observan a través de las paredes cómo sus familiares y amigos se olvidan de ellos. Allí descubrirán que son pecadores y que están condenados por toda la eternidad. Garcin es un cobarde que traicionó sus ideales y maltrató a su mujer. Inés es una lesbiana que indujo a la muerte a sus seres queridos. Y Estelle ha matado a su hija, engañado a su esposo y necesita la urgente compañía de un hombre. Los protagonistas de A puerta cerrada resultan ser sus propios verdugos en aquel claustrofóbico y sofocante lugar. Lamentablemente, la actual puesta en escena (o adaptación) no le hace justicia a un texto de semejante calibre.

De acuerdo a la nota de prensa, esta nueva actualización de la obra de Sartre busca incidir en la necesidad del hombre actual por tener una identidad individual, en medio de la globalización y el internet; pero este concepto es apenas perceptible, dentro de la desordenada estética elegida por el director. Convertir al salón en un aula de escuela inicial actual (con piso de rompecabezas de colores incluido) y al mayordomo en una niña, interpretada por la actriz Angie Cuba (¿acaso no hay niñas actrices  en la capital?), resulta inexplicable o no aporta nada concreto al objetivo mencionado, como tampoco que Garcin aparezca desmayado en el piso antes de empezar el montaje y los demás personajes, por la puerta; o que la niña aparezca intermitentemente a lo largo de la puesta; o que el momento cumbre, cuando la puerta por fin se abre y nadie decide salir, pase completamente desapercibido. Por otra parte, falta coherencia en los vestuarios (especialmente, el de Inés frente a los otros dos) y en el maquillaje. Los cambios de luces son apenas perceptibles y deben afinarse. 

Los actores Mirtha Ibañez, Carla del Solar y Yamil Sacin lucen, al menos, encaminados (especialmente las damas), pero ninguno logra darle el peso requerido a estos tres antológicos personajes, que serían un regalo para cualquier actor experimentado. El siempre ocupado Manuel Trujillo, que venía de dirigir el año pasado la irregular Entre dos puertas (puesta con temática similar), sí arriesga en esta A puerta cerrada, pero nuevamente deja un montaje con resultados medianos y entreabiertos, dentro de las enormes posibilidades que prometía este texto del siempre genial Sartre.

Sergio Velarde
20 de marzo de 2017

Reestreno: ESTÁS IGUAL

PRESENTE EN EL XVI FESTIVAL DE TEATRO SALIENDO DE LA CAJA

ESCRITA POR GABRIELA IZCOVICH Y DIRIGIDA POR VALERIA HURTADO
Jueves 23 de marzo a las 7:00 pm y 9:00 pm

Por solo dos funciones (jueves 23 de marzo en dos horarios: 7:00 pm y 9:00 pm) regresa a los escenarios, bajo la dirección de Valeria Hurtado, la obra ESTÁS IGUAL que forma parte de la serie de presentaciones de proyectos finales de Artes escénicas en el marco del décimo sexto Festival de Teatro Saliendo de la Caja PUCP.

ESTÁS IGUAL cuenta la historia de Silvia y Camilo, dos exnovios que se reencuentran casualmente, después de diez años de separación. Camilo invita a Silvia a su casa y ella acepta la invitación, pues pretende recuperar aquel exprimidor de jugos que dejó en la casa de su ex hace una década. Sin embargo, reencontrarse con Camilo resultará ser más revelador de lo esperado y podría meter a Silvia en una serie de problemas insospechados. Para la autora “Estás igual es una comedia dramática que plantea una reflexión acerca del vínculo amoroso. El reencuentro casual de una expareja, luego de diez años de no verse, genera una serie de episodios desopilantes donde el presente, en apariencia estable y armonioso, se desestabiliza”. La obra tiene la particularidad de presenciar a dos actores interpretando cinco personajes: uno femenino y cuatro masculinos.

Teniendo como elenco al actor Rolando Reaño y la actriz Ursula Kellenberger los invitamos a disfrutar de esta propuesta, que participará en la décimo sexta edición del Festival de Teatro Saliendo de la Caja, que se realizará hasta el 3 de abril. Una plataforma donde los alumnos del último ciclo y egresados de la Especialidad de Artes Escénicas de la PUCP presentarán sus montajes de fin de carrera al público general en el Centro Cultural PUCP (Av. Camino Real 1075, San Isidro).

OBRA TEATRAL ESTÁS IGUAL
Funciones: jueves 23 de marzo a las 7:00 pm y 9:00 pm
Dramaturgia: Gabriela Izcovich
Dirección: Valeria Hurtado
LUGAR: Centro Cultural CCPUCP
DIRECCIÓN: Av. Camino Real 1075, San Isidro
Elenco: Rolando Reaño y Ursula Kellenberger
Entrada general: S/.30.00 nuevos soles
Entrada estudiantes PUCP y jubilados: s/.15.00 nuevos soles
Entrada estudiantes artes escénicas: S/. 12.00 nuevos soles
Entradas a la venta en Teleticket y en la boletería del CCPUCP de 2:00 pm a 8 pm

Para coordinaciones de prensa comunicarse con:
Kitty Bejarano: 951710071 (RPC)/ (#) 99893-4590 (RPM)

Entrevista: ALFONSO DIBOS

“Hay que despertar nuestra sensibilidad”

El amor es un bien (2016), una interesante adaptación de Tío Vania de Antón Chéjov a cargo del argentino Francisco Lumerman y estrenada en la Alianza Francesa de Miraflores por el colectivo Hermanas Lamancha, sirvió para regalarnos un puñado de sentidas actuaciones por parte de su elenco. Uno de los intérpretes en cuestión, Alfonso Dibos, fue reconocido por el jurado del Oficio Crítico como el mejor actor de reparto en la categoría Drama, por su conmovedora y contenida actuación. “Empecé tarde en el teatro”, afirma Alfonso. “Estudié Economía en la Universidad del Pacífico y trabajé en la tesorería de un banco por cuatro años”. Si bien es cierto tiene familiares que se dedican a la música o a la actuación, su familia nuclear no es artista. Un día, Alfonso vio una entrevista en televisión al actor Liam Neeson. “Me pregunté cómo sería esa ‘chamba’. A mí siempre me había gustado el cine y me daba mucha curiosidad cómo sería eso de ser actor”.

Un amigo de Alfonso, el actor y director Sergio Llusera, le recomendó seguir un taller en la escuela de la destacada bailarina y coreógrafa Mirella Carbone, para iniciarse en danza clásica. “Mi ignorancia era tan grande que no tenía una idea clara de lo que era la danza clásica. Llegué a mi primera clase y había tres chicas en vestido de tutú, recién en ese momento descubrí que eran clases de ballet. Y lo disfruté. Durante los últimos tres meses de mi trabajo como gerente de ventas de tesorería en el banco, me escapaba dos veces por semana un poco más temprano para ir al ballet. Los martes y los jueves. Las clases estaban a cargo de la profesora Lorna Ortiz. Tenía 25 o 26 años”. Alfonso cree que su corto paso por la danza clásica abrió una puerta importante para su formación como actor. “En todo caso fue beneficioso para mí, ya que entendí que el cuerpo se podía mover de otra forma. Se despertó en mí una sensibilidad que estaba algo adormecida, que seguro todos tenemos, pero que debemos hacer algo para despertarla”.

Los maestros y Lumerman

Nuevamente Llusera ayudó a Alfonso a prepararse para ingresar al TUC. Una vez dentro, tuvo la fortuna de tener un impresionante grupo de profesores que fueron puliendo su talento. “Definitivamente Alberto Isola ha sido mi maestro emblemático, no solo porque era el director de estudios del centro de formación en aquel entonces, sino que tuvo a su cargo 4 de los 8 cursos de actuación de la carrera. Aprendí mucho de Alberto, también de Marisol Palacios y de Coco Chiarella, quien me dirigió en mi primer montaje profesional, Enrique V”. La puesta en cuestión, una notable revisión moderna del clásico de William Shakespeare, le permitió a Alfonso demostrar sus habilidades interpretativas, al lado de un versátil elenco, que incluía al mismo Isola, Bruno Odar, Salvador del Solar y Wendy Vásquez. “También tuve de profesor a Gianfranco Brero, con quien hicimos un curso de actuación para la cámara; y debo reconocer que fui un mal alumno de Ruth Escudero, no me porté muy bien, yo estaba en conflicto conmigo mismo, terminé siendo un dolor de cabeza para ella”, reconoce.

“Hermanas Lamancha nace de las ganas de Valeria Escandón (socia y pareja de Alfonso) y mías de hacer el teatro que nos provocaba”, menciona Alfonso, que asegura además ser consciente de que prefiere no sentarse a esperar el llamado de los directores, sino salir a buscarlos. “Valeria venía de haberse formado en Londres y todo el tiempo le metieron en la cabeza que uno debe crear su propia compañía”. El estreno de El amor es un bien, primera producción de Hermanas Lamancha, fue inicialmente el resultado del taller de tres días que llevó Alfonso con Francisco Lumerman en Lima, durante el festival de Sala de Parto 2014. “Fue un gran acontecimiento para mí, un abrir los ojos a una manera más simple de aproximarse al trabajo del actor en el escenario”. Valeria y Alfonso fueron con un grupo de amigos a buscar a Lumerman en Argentina e hicieron un taller por allá. La propuesta para otro taller en Lima no se hizo esperar y de vuelta en nuestra capital surge la oportunidad de realizar una temporada. Así llegó a la Alianza Francesa El amor es un bien. “Ensayamos para la obra con horarios parecidos a los de colegio, bloques fijos de 6 horas, de lunes a viernes”, recuerda.

¿Pero qué hace a Francisco Lumerman un director tan especial? “Todos los directores tienen su manera y estilo particulares. Lo que a mi me llamó la anteción en él es que no trabaja para un resultado”, explica Alfonso. “No es que tiene la obra en la cabeza y quiere que se haga así, sino que realmente usa los ensayos para eso, para ensayar, para buscar. Es decir, había una verdadera apertura para probar, sin presión de que algo funcione desde el día uno”. Alfonso añade que probar en escena es parte del trabajo del actor y la idea es probar las cosas sin imponer una emoción. “Él deja que todo vaya naciendo de a pocos. A veces los actores preguntamos por dónde van a ser las entradas o las salidas, o cómo va a ser la iluminación. Eso al él no le importaba, ya veremos en el teatro decía. Su enfoque estaba puesto en lo que pasaba entre esas personas que estaban en escena, en lo que esas personas sentían en ese momento, mientras ensayábamos. Fue un proceso placentero, divertido, con algunas frustraciones claro, pero hasta eso era agradable”.

De esta forma de trabajo es que salió el nombre de los talleres que organizan con Francisco Lumerman en Lima, “Actuar sin actuar”. La base es escuchar de verdad al compañero, estar de verdad, sin representar que haces algo, sino hacerlo de verdad. Sin actuarlo, sino hacerlo. “La idea es que el público deje de ver al actor y vea a la persona. Que en lugar de que el público salga comentando sobre la técnica y las habilidades del actor, salga preguntándose si estaba actuando o si es así de verdad. Por eso queremos que Francisco siga regresando a Lima, para seguir aprendiendo”.

Artes escénicas y proyectos

Consultado sobre cómo debería ser un buen actor de teatro, Alfonso responde con cautela. “La experiencia es de gran ayuda, por eso hay que trabajar y trabajar”, afirma. “Algo que creo es muy importante es luchar contra el ego. Es muy aburrido ver a un actor con el ego inflado, que solo está en el escenario para que lo vean, para demostrar lo bueno que es. Creo que debemos ir en el camino contrario a eso, trabajar para desinflar nuestros egos, y que se nos vea como somos en verdad”. Añade además que es importante que un actor esté relajado en escena. “Ver a un actor con tensión en el escenario no me gusta. No me gusta darme cuenta de que se están imponiendo las emociones”. Por otro lado, comenta que un buen director de teatro debe “escuchar lo que ocurre en el escenario, debe ser apasionado y tener algo que decir”. Agrega que incluso si la obra esta dirigida por encargo, el director puede “hacerlo con pasión y para eso encontrar de qué le habla a él o ella esa obra. Finalmente para los actores es igual, la mayoría de los personajes que uno hace son por encargo, pero debemos encontrar el vínculo que ese personaje tiene con nosotros”.

Alfonso se encuentra en plena temporada en el Teatro de Cámara del Centro Cultural El Olivar de San Isidro, con la dirección de Pancho Tuesta y la producción de Break Producciones. “La obra se llama Una relación pornográfica. Es la historia de un hombre y una mujer que se conocen por medio de un anuncio de prensa, en el que ella solicita a alguien que esté dispuesto a cumplir una fantasía sexual muy particular. Lo que empieza como algo solo sexual, se va convirtiendo en otras cosas”. A pesar del osado título que tiene la pieza, no asistiremos como espectadores a sus encuentros íntimos, solo a lo que sucede antes y después de los mismos. “Actúo con Vanessa Vizcarra, los ensayos fueron increíblemente divertidos, sinceros y libres. Y la estamos pasando muy bien en la temporada”. En paralelo, Alfonso se dedica a desarrollar los proyectos de Hermanas Lamancha. “Tenemos un taller de clown en abril dictado por Valeria Escandón, y tres talleres de actuación bajo el título ‘Actuar un Shakespeare’ que va a dictar la maestra argentina Laura Silva, en tres niveles. Uno para principiantes, otro para actores que ya tienen formación, y otro para actores con mucha experiencia”, concluye.

Sergio Velarde
20 de marzo de 2017