viernes, 21 de julio de 2017

Temporada: PERSONAS NO HUMANAS

SE EXTIENDE LA TEMPORADA DE LA OBRA TEATRAL

Drama nacional escrito por el dramaturgo Daniel Amaru Silva
Dirigida por Rodrigo Chávez
Del 18 al 23 de julio a las 8:00 pm en el Galpón Espacio

Debido a la acogida del público la temporada de la obra teatral PERSONAS NO HUMANAS, del dramaturgo Daniel Amaru Silva y bajo la dirección de Rodrigo Chávez, extiende su temporada desde el martes 18 al domingo 23 de julio a las 8:00 pm en el Galpón Espacio en Pueblo Libre.

Esta propuesta es un texto inédito del dramaturgo peruano Daniel Amaru Silva. PERSONAS NO HUMANAS nos traslada a un lugar particular de la selva de nuestro país: Madre de Dios, una realidad desconocida y aislada en la que las autoridades y el Estado están aún ausentes. ¿Cuál es el verdadero impacto de la minería ilegal en las víctimas? En La Pampa, donde mineros y trabajadoras sexuales son parte de un sistema esclavista, dos víctimas de esta realidad se reencuentran luego de 20 años en un prostibar y se ven forzadas a tomar decisiones sobre su libertad.

Francesca Baxerías y Stephanie Vergara son las gestoras de este proyecto en coproducción con SOMA TEATRO. Para ellas, montar la obra es la oportunidad de visibilizar la explotación sexual y laboral que no se pone en debate. “como creadoras escénicas, reconocemos al teatro como una herramienta poderosa para acercarnos a una realidad poco conocida y atendida, y que tiene consecuencias sociales serias: la minería ilegal en Madre de Dios. Queremos a través de esta propuesta teatral invitar al público que reflexione sobre las víctimas de este círculo opresor. Trabajar con Soma ha sumado al proyecto una mirada sincera al mundo interior de los personajes y sus relaciones, viendo más allá de los estereotipos de víctima-victimario”.

SOMA es un grupo de teatro que nace por la necesidad de generar espectáculos escénicos que exploren lenguajes alternativos. A través de la investigación y exploración de una teatralidad propia, se prioriza a la historia y a los actores como piezas fundamentales de la creación. Sus montajes buscan generar contenidos que provoquen la reflexión y el pensamiento crítico desde la visión de una generación joven. Entre sus trabajos destacan Metamorfosis (ganadora del premio del público del Festival Saliendo de la Caja 2015), Presunto Culpable (nominada a dramaturgia del año en los Premios El oficio crítico 2014), Salir (obra premiada por el Festival Sala de Parto 2013, nominada a obra del año en los Premios El oficio crítico 2015), y Los Justos (con nominaciones a los Premios Aibal 2017).

PERSONAS NO HUMANAS- PROYECTO FINAL DE ARTES ESCÉNICAS
Lugar: El Galpón Espacio
Dirección: Cipriano Dulanto 949, Pueblo Libre
Funciones: hasta el 23 de julio, martes a domingo
Hora: 8:00 p.m.
Entrada General: S/. 30 nuevos soles
Entrada Estudiantes y jubilados: S/. 20 nuevos soles
Venta de entradas en la boletería del teatro una hora antes de la función

Kitty Bejarano / Rpm #998934590 / 9517-10071 (RPC)
Prensa y difusión de la Obra

Estreno: JUNTOS Y REVUELTOS

COMEDIA DE ENREDOS EN EL TEATRO AUDITORIO MIRAFLORES

Divertida comedia familiar llega en agosto a Miraflores

“JUNTOS Y REVUELTOS”
Llega al Teatro Auditorio Miraflores (Av. Larco 1150 - sótano Miraflores), todos los Viernes, sábados y domingos del mes de agosto con JUNTOS Y REVUELTOS, un montaje que D’Arcanus Producciones lleva a las tablas para acercar esta comedia moderna al público limeño. La pieza tiene una trama viva, ágil y entretenida que conquistará a todos lo que quieran divertirse con las situaciones de esta singular familia.

Una comedia fresca y divertida, que nos presenta a Simón el cual vive con su familia junto con su hermano enfermo y su sobrina y el abuelo.  A esto se les suma diversos y jocosos personajes que se van sumando al poco espacio familiar de manera espontánea, esto genera en Simón desesperación por no tener espacio para alojar a tantas personas, pero por amor a su familia termina cediendo. Esta comedia  brinda por medio de la comedia una pequeña critica a algunos aspectos de la nueva sociedad moderna peruana, el poco acceso a una vivienda libre y de calidad bajo las posibilidades del trabajo y salario.

D’Arcanus Producciones presentará en el mes de agosto, su nuevo estreno en el Teatro Auditorio Miraflores: JUNTOS Y REVUELTOS, la cual nos muestra las desventuras de una familia de clase media limeña que por las dificultades de conseguir casa, los integrantes siguen sumándose de manera inesperada haciendo mas difícil la convivencia.

El elenco de “JUNTOS Y REVUELTOS” lo conforma Jenny Hurtado, David Huamán, Pedro Olortegui, Lorena Vásquez, Cristhian Palomino, Claudia Trucios, Ricardo Morante y Antonio López, bajo la dirección de Victor Barco. La temporada se llevará a cabo todos los viernes, sábados y domingos a las 8:30 pm del mes de agosto, en el Teatro Auditorio Miraflores, ubicado en Av. Larco 1150 Miraflores. Las entradas podrán adquirirse en la boletería del mismo teatro y en Atrapalo.pe 

Temporada:
TEATRO AUDITORIO MIRAFLORES
Av. Larco 1150 – sótano Miraflores
Viernes, sábados y domingos a las 8:30 pm.
Del 4 al 27 de agosto
Entradas: Boletería del teatro, Por mensaje a la fan page, o por la web de atrapalo.pe

Promoción para estudiantes de escuelas de teatro o talleres

Venta de entradas a estudiantes: 20 soles

Contactos: Victor Barco - 944273179

domingo, 16 de julio de 2017

Estreno: EL PLEBEYO, EL MUSICAL

UNA CO-PRODUCCIÓN CON LA MUNICIPALIDAD DE LIMA

Historia de amor ficcionada entre Felipe Pinglo y Giannina Zuccarello, bella joven limeña, quien, según historiadores, inspiró el popular vals.

En sus últimos días de vida, una bella y elegante dama escucha, mientras descansa en su mecedora, su acostumbrado programa radial de música criolla. Se trata de Giannina Zuccarello, quien conmovida por las bellas letras y melodías recuerda su breve, pero apasionada historia de amor con Felipe Pinglo, cuando ella tenía dieciséis  años y el compositor veintiuno.  En sus furtivos encuentros, ella participa también de la vida bohemia criolla, muy propia de la época (los años 20). No obstante, cuando  los padres de Giannina se enteran de este enamoramiento optan por enviarla a la fuerza a Italia. En los jóvenes amantes queda impregnada para siempre una dolorosa  añoranza de ese primer gran amor. Giannina muere  con ese recuerdo; y, al compás del vals “El Plebeyo”, camina al encuentro del joven Pinglo para bailar juntos, en el centro del escenario, este último vals. 

“El Plebeyo” es un homenaje a Felipe Pinglo Alva, un tributo a su  inmensa creación musical, plagada de canciones poéticas y de protesta social, obra que fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el 2016.  El musical cuenta la historia de amor más popular del Perú, que se sintetiza en la frase: “Amar no es un delito”. Es la clásica relación del amor incomprendido de dos seres de mundos sociales diferentes, a quienes no se les permite ser felices.

DE LA PUESTA EN ESCENA:
“El Plebeyo”, cuya producción está a cargo de La Banda SAC, no es otra cosa que la conjunción de talento peruano, reunido para sacar adelante un montaje teatral para el cual se han cuidado todos los detalles. La música ha sido especialmente creada por Diego Rivera, peruano que ha escrito música para diferentes películas en Los Ángeles. Para deleitarnos con música en vivo, tendremos la presencia de Willy Terry, considerado hoy la Primera Guitarra del Perú. La dirección vocal está a cargo de Julie Freundt y la escuela Acordes y la dirección coreográfica a cargo de Lucia Meléndez. La dirección adjunta es de Norma Berrade, argentina de larga trayectoria en la realización de montajes en el Perú. La creación de audiovisuales es de Yitzak Fowks, quien tiene una amplia experiencia en teatro, ballet  y espectáculos en vivo.

DE LOS PROTAGONISTAS
La pareja protagónica es interpretada por dos jóvenes talentos: Emanuel Soriano, como Felipe Pinglo, actor de sólida trayectoria, quien está en el mejor momento de su carrera; y Andrea Aguirre, como Giannina Zuccarello,  talentosa actriz y cantante, poseedora de una gran voz. Ella viene del canto lirico, pero ha incursionado en la canción popular.

GUION ORIGINAL:
Attilia Boschetti, actriz de temperamento, se estrena como guionista con esta realización, en la que además actúa. Ella relata la historia que, en sus años de juventud, protagoniza su personaje: Giannina, la mujer por cuyo amor Pinglo escribió “El Plebeyo”.

DIRECCION GENERAL:
A cargo de Carlos Tolentino, reconocido director de teatro que nos tiene acostumbrados a obras con delicada puesta.

EL LUGAR: Teatro Municipal de Lima. 
TEMPORADA: Del 5 al 31 de agosto. (15 funciones, de jueves a domingo)
ENTRADAS: A la venta en Teleticket. Desde S/:11.50

VESTUARIO Y STYLING:
A cargo de Norma Tolentino, quien ha creado un vestuario de época, marcando cada detalle de los personajes.

Crítica: EL AMOR DE LAS LUCIÉRNAGAS

La intermitencia de las luciérnagas como la vida misma

Obra escrita por el dramaturgo mexicano Alejandro Ricaño, bajo la dirección de Cecilia Cruz, la representación El amor de las luciérnagas es un viaje personal que nos lleva a revisar los más pasajes importantes de nuestra vida, tales como las relaciones familiares, el primer amor, la amistad verdadera, los conflictos existenciales, la ruptura y la autocrítica permanente en la búsqueda de la perfección.

El argumento de la obra gira en torno a María (interpretada por Claudia Alecchi), una escritora de teatro para niños, quien emprende un viaje para reencontrarse consigo misma, siendo una máquina de escribir embrujada, la responsable de crear a su doble, la misma que usurpará su identidad y relaciones personales; situación que hace a la protagonista enfrentarse con su mejor versión y, de esta forma, cambiar la perspectiva de su vida.

El elenco se completa con la participación de Lola (Natalia Bonifaz) y Ramón (Alonzo Aguilar), cuyas intervenciones camaleónicas son por demás aplaudibles, pues debido a la naturaleza de la puesta, interactúan con la protagonista como la mejor amiga y el muchacho del que se enamora respectivamente; sin embargo, el dinamismo de la narrativa hace que desempeñen múltiples roles para relatar las anécdotas de María, ejecutando la acción de sus personajes en distintos escenarios y con elementos básicos de vestuario que los distinguían. Interesante propuesta de la directora, que supo conjugar los monólogos explicativos y las escenas con música interpretada por los propios actores, sin duda, un acierto que sumó al desarrollo ágil de la historia.

Particularmente, al inicio sentí una desconexión con lo que observaba y escuchaba; no obstante, mientras la obra iba tomando forma, mi atención y percepción cedieron e involucrarme con cada detalle fue inevitable y natural. Otro punto destacable fue que al ser en esencia un relato mexicano, los acentos y modismos al hablar fueron pertinentes; pero, ciertos detalles como introducir jergas peruanas en partes del texto deslucieron un poco a los personajes.

En general, una representación elocuente, con momentos hilarantes, pero sobre todo con un final preciso y cargado de verdad; acerca de la intermitencia de la vida, de la felicidad, del amor, de los aciertos y fracasos personales, que nos llevan a ser quienes somos. La reflexión es clara: aprender a soltar y reinventarnos es un proceso que afrontaremos hasta que dejemos este mundo, habrán momentos buenos y malos que no durarán eternamente; lo importante es aprender a lidiar con ellos sin juzgarnos tan duramente, sin pretender agradar a todos y, por el contrario, aceptarnos y querernos nosotros mismos lo más que podamos; tal como la luz cambiante de las luciérnagas que, finalmente, reflejan la vida misma.

Maria Cristina Mory Cárdenas
16 de julio de 2017

Crítica: TE QUIERO HASTA LA LUNA

Viajes turbulentos

La luna es el pretexto para el reencuentro de una pareja malherida y el viaje genera el nuevo comienzo para ambos. Mario Mendoza, director de Te quiero hasta la luna, se asegura de nunca poner en riesgo esta reconciliación y esconde las intenciones de sus protagonistas detrás de mentiras elementales que los espectadores atentos desciframos sin esfuerzo, haciendo que el conflicto sea pasivo y la tensión minimizada.

La dramaturgia se concentra en repasar las circunstancias que separan y unen a esta joven pareja, a través de flashbacks que saltan desde el presente donde tienen veinticinco años, hacia una niñez de siete o su adolescencia de doce. En esos recuerdos se apela a la nostalgia o la ternura de los primeros encuentros y además, se remarca algunos eventos, frases, gestos y bromas que los han forjado como personas y los predestinan a estar juntos.

Los protagonistas Katheryne Mendoza y Gabriel Gil construyen dos personajes complementarios. La actriz interpreta a una mujer desaforada que intenta resolver cualquier situación a base de su personalidad explosiva y carácter enérgico; en tanto que el actor elabora un hombre retraído, con la energía tenue y sostenida, indeciso para revelar sus ansias de pasión. Ambos concuerdan en tratar las situaciones en tono realista, añadiendo en cada escena chispazos de farsa que quiebran cualquier vínculo emocional real, reemplazado por gags complacientes e irrisorios.

Los mejores momentos de interrelación están en cómo ambos resuelven la intervención de las melodías, parten de una conversación cotidiana y progresivamente se va gestando el dueto. Además, resaltar los instantes lúcidos de Gabriel Gil para matizar el texto con verosimilitud, así como su manejo preciso del silencio y la pausa, que aterriza la energía desbordante de su compañera.

En cuanto a la plástica, tanto la dirección de arte y de luz se torna explicativa y no aporta en transmitir una atmósfera determinada o alguna metáfora extendida a un nivel sensorial. Pareciera que se alumbrase en lugar de iluminar; asimismo, la espacialidad no está determinada, pues por momentos pareciera que se intenta develar la luna o la nave espacial a partir del acting, pero este no consigue generarlas porque no las visualiza y los actores tampoco juegan a ser afectados físicamente por el entorno. Es ambigua la dualidad entre mostrar lo invisible y proponer el minimalismo, como cuando se colocan dos cráteres en el suelo para pretender dar la dimensión del satélite. En todo caso, no se ve ni se siente.

El montaje de Mario Mendoza apunta a endulzarnos con una historia de amor idealista, sin enfrentamientos y en constante búsqueda de la carcajada. Hay un público que lo recibe bien, hay otro que exige mayor profundidad.

Bryan Urrunaga
16 de julio de 2017

martes, 11 de julio de 2017

Temporada: LA PÍCARA SUERTE

SE EXTIENDA POR UNA SEMANA LA TEMPORADA DE LA OBRA TEATRAL

Con la dramaturgia de Leonidas N. Yerovi y dirección de Mateo Chiarella Viale.
De jueves a lunes en el Teatro Ricardo Blume.

Debido a la acogida del público, se extiende por una semana las funciones de la divertida comedia LA PÍCARA SUERTE dirigida por Mateo Chiarella Viale. Los días de función serán de jueves a lunes en el Teatro Ricardo Blume, del 13 al 17 de julio. Las entradas están a la venta en Teleticket.

LA PÍCARA SUERTE, divertida comedia escrita por Leonidas N. Yerovi en 1914, narra las vicisitudes de Felipe quien ha perdido ya toda su fortuna y está a punto de ser desalojado de su domicilio. Por consejo de su amigo Ortiz, quien dice tener un plan infalible y buscando revertir su situación, decide apostar sus últimos centavos en la ruleta, disparando así los enredos de esta inteligente pieza.

LA PÍCARA SUERTE estará de temporada hasta el 17 de julio con la participación de Jose Dammert, Pold Gastello, Ramón García, Lilian Nieto, Mayella Lloclla, Anneliese Fiedler, Marco Miguel Ravines, Chipi Proaño, Danitza de Bona y Olga Acosta.

LEONIDAS YEROVI – 100 AÑOS DESPUÉS, es el ciclo destinado a conmemorar los cien años del fallecimiento del poeta y dramaturgo más representativo de la cultura popular criolla de inicios del siglo XX, desde Aranwa Teatro.

TEMPORADA: del 13 al 17 de julio
DÍAS: jueves, viernes y lunes a las 8:00 p.m. / sábado y domingo a las 7:00 p.m.
DRAMATURGIA: Leonidas N. Yerovi
DIRECCIÓN: Mateo Chiarella
ACTÚAN: Jose Dammert, Pold Gastello, Ramón García, Lilian Nieto, Mayella Lloclla, Anneliese Fiedler, Marco Miguel Ravines, Chipi Proaño, Cecilia Rechkemmer y Olga Acosta
LUGAR: Teatro Ricardo Blume
DIRECCIÓN: Jr. Huiracocha 2160, Jesús María
Entrada General: S/.50.00 nuevos soles
Jubilados: S/.40.00 nuevos soles
Estudiantes: S/.25.00 nuevos soles
Entradas a la venta en Teleticket y en la boletería del teatro una hora antes de la función.

Estreno: UN GUSTO PASAJERO

Funciones en el marco de la Semana ENEL MALI

Obra forma parte de la programación de la Semana ENEL MALI, con funciones los días 22, 23, 29 y 30 de julio a las 7:00 p.m.

Es una producción del colectivo teatral Long Play y tendrá como escenario el Auditorio AFP Integra del MALI.

Conforman el elenco: Macla Yamada y Manuel Díaz Ibáñez.

Funciones a precio popular. Entradas a la venta en Teleticket y en la boletería MALI.

El colectivo teatral Long Play presenta Un gusto pasajero, obra que muestra al amor y sus variantes más desfachatadas a partir de cuatro microcomedias románticas interpretadas por dos actores en un solo acto. Situaciones absurdas, inusitadas y cómicas proyectan una visión global de los lazos amorosos en sus diferentes etapas. Las funciones son los sábados 22 y 29, y domingos 23 y 30 de julio a las 7:00 p.m. en el Auditorio AFP Integra del MALI.

Con historias que incluyen: una mirada a un mundo al revés donde lo feo es bonito y lo bonito es feo;  la terapia de una psicóloga que desata al animal que su paciente lleva dentro; los absurdos contratiempos que impiden que dos recién casados pasen del umbral de la puerta de su habitación de hotel a la cama;  y los problemas de una pareja que intenta escapar del final inminente de la relación  estas microobras cuentan con personajes pintorescos y algo neuróticos que —con sus constantes cuestionamientos y situaciones estrambóticas— harán reír, y al mismo tiempo sembrarán más de una reflexión.

Macla Yamada –actriz ganadora del premio AIBAL 2017 por Una historia de amor israelí– y Manuel Díaz Ibañez –nominado al Premio del Oficio Crítico en la categoría Mejor Actor de Comedia por la obra Gertrude, una superheroína con nombre peculiar, presentada anteriormente en el MALI– son los actores encargados de ponerse en la piel de estos personajes. Dos de las historias que se muestran en escena han sido escritas por Díaz Ibañez; las otras dos, por José Luis Alonso de Santos y Lauren Wilson, destacados dramaturgos de la escena internacional.

La obra se presentará en el Auditorio AFP Integra del MALI (Paseo Colón 125, Parque de la Exposición, Lima 1), los días 22, 23, 29 y 30 de julio a las 7:00 p.m. con funciones a precio popular en el marco de la Semana ENEL MALI. Entradas a la venta en Teleticket y en la boletería del MALI.

UN GUSTO PASAJERO
Lugar: Auditorio AFP Integra del MALI (Paseo Colón 125, Parque de la Exposición, Lima 1)
Funciones: 22, 23, 29 y 30 de julio de 2017 a las 7:00 p.m.
Precio popular: S/ 15.00

Venta de entradas: Teleticket y en la boletería del MALI  

Web MALI: www.mali.pe

sábado, 8 de julio de 2017

Crítica: LOS VERANOS SON CORTOS

Vale la pena luchar por lo quieres

Obra escrita por el dramaturgo peruano Eduardo Adrianzén, bajo la dirección de David Carrillo. Estuvo presente en el festival de artes escénicas "Más que ver”, el sábado 24 y domingo 25 de junio en el Teatro Auditorio Miraflores. Es un montaje realizado por actores egresados del taller de formación actoral Plan 9. Los temas que toca la obra son los conflictos universitarios, la diferencia de clases sociales, la lucha de poderes, el abuso de la autoridad y la sobrevaloración del teatro.

La obra inicia con la aparición de Leonor (Rocío Olivera), quien nos hace mención de los sueños que tenía cuando era niña y ahora, ya de grande, nos dice orgullosamente que es actriz, aunque a sus padres no les guste la idea y crean que es una profesión mediocre. Ella les demostrará lo contrario y por cosas del destino, recibirá la ayuda de su amigo (Abel Enríquez), quien le recomendará para que trabaje como profesora del taller de teatro de verano, en la misma universidad en la que él dicta. Al principio todo parece bonito, pero lo malo viene después: a unas semanas antes de presentar la obra final del curso en el gran Teatro Municipal, la profesora Leonor y sus alumnos serán cuestionados por las autoridades de la universidad por el contenido de la obra. A pesar de la decisión de la directora, estos jóvenes olvidarán sus diferencias y se unirán para levantar su voz de protesta. Ellos nos contarán sus propias anécdotas y las motivaciones que tienen para que esta obra se presente. Quiero mencionar a Sarela (Daniela Martínez), la señora de la limpieza, pues es uno de los personajes que quizás para muchos pasaba desapercibido, pero su papel es fundamental, ya que es la persona que está pendiente de todo lo que pasa y a pesar de que no la tomen en cuenta, es la que tiene las cosas más claras.

El mensaje que nos deja la obra es el de ser valiente para luchar por nuestros ideales y de no callarnos. “Los veranos son cortos” nos refleja el manejo educativo que tenemos, ya sea público o privado, de que te dirán la misma respuesta:de que  ellos tienen la razón y si lo hacen es por el bien de la institución, de tal modo que son puras falacias. Esto me hace acordar mi época de estudiante en el instituto: una compañera y yo recolectamos firmas para cambiar de docente, fue ahí que el profesor se enteró y nos corrió del aula. Entonces me fui a quejar a la dirección, pero la directora se puso de lado del profesor. Ahí fue donde me enteré que el profesor tenía “vara” y a pesar de mis reclamos, algunos profesores me chantajearon con jugar con mis notas si no paraba. Era vista como el “patito feo” de mi salón, solo recordar esa etapa y ahora, ya de grande, no me arrepiento de haber hecho lo que hice. Si permitimos este tipo de atropellos, lo seguirán haciendo; para mi suerte, mi voz sí fue escuchada y solucionaron mi problema. Lo que intento decir es que el miedo está en todas partes, pero la unión hace la fuerza, lo peor que podemos hacer en esta vida es quedarnos callados. Quiero agradecer a todo el elenco por un buen trabajo escénico, por la buena química en las actuaciones. Me encantó la obra y estaré ansiosa por volverlos a ver.

La obra contó con un impecable elenco: Abel Enríquez, Daniela Martínez, Daniela Palacios, Diana Cardozo, Hilda Tovar, Raúl Sánchez McMillan, Rocío Olvera, Rosanna Osorio y Roy Zevallos.

María Victoria Pilares
8 de julio de 2017

Crítica: TODO POR LOS 15 MIL

¡No es lo que parece!

“Las divas nacen, no se hacen.”

Quiero empezar con la definición de qué es un “drag queen” según la RAE: Nombre femenino, artista o cantante masculino que actúa vestido con atuendos propios de mujer (peluca, zapatos de plataforma, etc.) y exhibe maneras exageradamente femeninas.

“Todo por los 15 mil” es una obra dramática con una duración de 15 minutos, escrita por el actor peruano Cristhian Palomino, con las actuaciones de Malory Vargas y él mismo, bajo la dirección de Kathy Serrano. Se presentó en la temporada Por Orgullo de Micro teatro – Lima, entre junio y julio, en la sala 5.

“Roxy” es un drag queen y la diva más codiciada y esperada de un céntrico bar. Todo inicia con Roxy (Cristhian Palomino), llegando con su asistente (Malory Vargas) a su camerino, para preparar una nueva función tras un día agotador. A medida que el tiempo va pasando, su asistente empezará a decir cosas que terminarán por irritar a la diva, que sin darse cuenta terminará por confesar su secreto, poniendo así en peligro a ambas. Esta puesta en escena toca temas de la vida real, entre ellas: el amor que puede tener un padre por su hijo y de lo que está dispuesto a negociar con tal de que a su familia no le falte nada. Pero he aquí la pregunta: ¿Será cierto que el amor lo perdona todo? ¿Hasta qué punto puede durar la amistad?  ¿Habrá valido la pena intentarlo? Esta y muchas preguntas más son con las que nos quedamos los espectadores.

La verdad que tenía otras expectativas. Respecto a la obra, pensé que sería un show, pero para mi sorpresa fue más que eso: fue un momento fuerte donde me quedé anonadada por las circunstancias en las que vivían los actores. Realmente es una obra que te deja un lindo mensaje sobre el amor que podemos tener los padres y de lo que estamos dispuestos a sacrificar para que nuestros hijos sean felices, muchas veces para los que no existen límites. Finalmente, Roxy es una prueba de amor de desprendimiento, de dejar el orgullo de lado.

Sobre las actuaciones que de fascinada con la química y la complicidad de ambos actores y su desenvolvimiento en escena quiero resaltar la peculiar forma de caminar de Roxy con los tacos me imagino que no debió de ser nada fácil para el actor, pero logro lo cometido, me encantó la idea de incluir a una azafata para darnos la bienvenida sobre los vestuarios acorde a la temática. Solo quiero hacer mención de esta frase que encontré pertinente “La gente solo ve el éxito final, pero hay mucha lucha detrás” gracias por la linda función.

María Victoria Pilares
8 de julio de 2017 

Crítica: PLÁSTICA CARNE

Un ideal de plástico

Es un problema actual el hecho de definir la feminidad bajo una mirada utilitaria. En una sociedad consumista como la nuestra existen cada vez más agentes de protesta en contra de los padecimientos que sufrimos culturalmente hablando. Es así como el teatro, dentro de su papel como agente de cambio, se adapta cada vez más a recursos comunicativos para mezclarlos en puestas en escena de obras como “Plástica carne”, escrita por el dramaturgo peruano Pepe Santana y estrenada recientemente bajo la dirección de María Alejandra Ramírez.

La obra nos muestra la lucha de tres mujeres contra las normas sociales que definen los parámetros de lo idealmente femenino. Constantemente se hace referencia a la cosificación de la mujer en relación a su cuerpo y lo que estéticamente resulta más atractivo; todo esto como una información que está insertada culturalmente desde que tenemos uso de razón. La lucha de la que habla la obra está representada en escenas que, en conjunto, parecen ser fragmentos de una fotonovela o de una exposición de museo: una serie de situaciones que tienen la misma esencia, la misma interrogante.

El montaje contó con las actuaciones de Rosalía Hernández, Ana Moloche y Araceli Campos. Las tres actrices, a lo largo de la obra, mutaban de personajes para representar distintas situaciones donde se cuestionaba la cosificación cultural de la mujer. También contó con elementos  escenográficos que transmitían la imagen de una vitrina de tienda: tres marcos de puerta y el vestuario usado durante toda la obra a la vista del público en maniquíes. Desde el principio hasta el fin de la obra se percibe, por parte de las tres mujeres, una sensación de estar siendo juzgadas todo el tiempo, ya sea por la escenografía como vitrina, por las escenas donde predominan las referencias a partes del cuerpo femenino o por la constante comparación con la idea de un cuerpo perfecto. A nivel de dirección, todo lo mencionado me parece muy de acuerdo con lo que la obra trastoca.

El uso de elementos audiovisuales aportaba a una atmósfera frívola; hicieron referencia a canciones y dibujos que tienen alta popularidad donde se muestran aquellos preceptos sobre la feminidad que la sociedad defiende: mujeres con curvas prominentes, mujeres coquetas, delgadísimas, etcétera. La mezcla de las historias y la estética que se propuso hace de esta obra un manifiesto teatral a favor del feminismo que invita a los espectadores a que realmente nos preguntemos sobre qué es ser mujer. Nos invita a dar ese primer paso que las mujeres dentro de la obra dan: el poder reconocer que las mujeres no solo somos curvas y que tenemos todo el derecho a decir que no a las normas que socialmente aún se nos adjudica.

Stefany Olivos
8 de julio de 2017